En el proceso de dejarlo, de mi vida arrancarla, vuelve a pedir perdón y me someto a los instintos, convenciéndome sus besos y el juicio es el error.
Mi futuro esta en sus manos y si acaso es un pecado que le voy a hacer, como puede ser tan bello y a la vez envenenarme, ella tiene un toxico agridulce la sustancia de mi amor, tiene el control.
