Pero con el tiempo y con los retos de mi vida me di
cuenta de que lo que piensa la gente no me interesa, o que al menos puedo fingir que no
me interesa y puedo hacer que la gente crea que soy autosuficiente. Lo cierto es que me
interesa por demás de la línea de lo normal o esperado. Sí, claro. Siempre excediendo
esa línea. Esa soy yo: Cielo, la que excede los límites de lo normal. Pocas veces para
bien.
